martes, 23 de noviembre de 2010

Esa no es la cuestión

          La cuestión realmente importante, hoy , no es usar el peronómetro para ver si uno esta un poquito mas allá o un poquito mas acá. En la construcción de un colectivo que afirme los principios de independencia, soberanía y justicia, será hoy, mañana y siempre imposible que todos nos encontremos en el mismo dial peronístico.
         
         La realidad de una sociedad que vio desaparecer a 30.000 personas hace 35 años y vio morir de hambre a mitad de una generación y morir en vida intelectualmente a la otra mitad hace 10 años, no puede ser bajo ningún punto de vista simple. La política es corrupta, sucia, asquerosa, denigrante de la condición humana, irrespetuosa de la historia, avergonzante...digamos que hasta hace 7 años, eso es la política.
Parados en el 2003, el mas idealista podría haber dicho que en 2010, la política sería mas justa, mas soberana y mas independiente. Eso lo habría dicho el mas soñador, los que fueron amedrentados ideológicamente con políticas de exclusión, solo podían pensar en dejar de morir de hambre, no había espacio para la búsqueda de una construcción colectiva, y claro que no puede haber espacio para nada, cuando el mayor vacío están en las mentes y en los estómagos de generaciones enteras.

         El verdadero legado, que muchos de los que critican esta construcción heterodoxa que es el Kirchnerismo, es el hecho fantástico de haber permitido que muchos de los que se preocupaban hace menos de 10 años, por cubrir el vacío del hambre, hoy se preocupan por un futuro mejor, por tapar los baches de la ignorancia que el neoliberalismo nos dejó. Nadie se debería engañar, ni engañar a nadie, la educación y la formación de un ciudadano es un valor fundamental, ya que es la mayor herramienta emancipadora que puede tener. Este modelo, se hace fuerte paso a paso, porque nos educa a todos los que lo apoyamos. Nos educa en el respeto por nuestra historia, nos educa en la militancia, cuando con sus batallas contra los grandes monstruos de la economía nacional nos obliga a salir a defenderlo, a apoyarlo y acompañarlo aún cuando los formadores de opinión nos critiquen, porque esa crítica nos nutre, y nos da las herramientas para seguir militando. Nos educa en convicciones, cuando nos hace entender que sin sacrificios no hay un futuro mejor para todos, que los grandes monstruos y su yugo no entienden de nacionalidades y mucho menos de justicia, y por eso tenemos que renunciar a muchos reclamos individuales, para darle importancia a los reclamos colectivos, que son mucho mas importantes, porque será el colectivo el que defienda el modelo, en la calle, en los ómnibus, en las plazas, en las redes sociales, en los blogs... si, aunque algunos no lo entiendan aún, y otros se rían, la militancia también está en internet, y está en internet no porque le gusta perder el tiempo mientras trabaja, sino porque ese abanico inmenso de oportunidades también es un abanico de responsabilidades. La victoria se construye voto a voto, no de a miles, sino de a 1, y no todos esos unos estan en la plaza, o en la calle, el voto hay que buscarlo donde hay expresiones sobre la política, donde haya debate o donde haya crítica, y las redes, con su voraz crecimiento nos obligan a estar dentro de ellas, y reconocerla como una esfera mas de la militancia, porque ahí también hay votos.

        Este colectivo, es grande, y como decía, no podemos usar el peronómetro, pero si podemos exigir no ser tibios. Los que nos decimos Peronistas, creemos en un modelo, en un tipo de conducción y de organización. No están todos obligados a adoptarla, y tomarla como matriz de comportamiento, pero, porque siempre hay peros, pero...si están obligados a no ser débiles en la defensa de este colectivo Kirchnerista. Y no pueden ser tibios, no porque seamos fundamentalistas de la militancia y la batalla, sino porque hay una presidenta y un compañero que hoy nos mira desde algún lugar, que repiten desde hace años, que ellos son Peronistas, y ellos son peronistas, porque tomaron las banderás de Perón y buscan día a día llevarlas a su mas cabal y sensata expresión. Si al final del día, alguien sigue eligiendo no ser peronista, puede hacerlo, pero deberá dejar la piel en la defensa del país, porque sino, habrase demostrado que solo el peronismo es capaz de luchar por un país mas justo, y habrase demostrado que ese no reconocerse como tal, no era mas que la perfecta excusa para no comprometerse.