viernes, 25 de febrero de 2011

Las palabras de un compañero.

El famoso día en que Néstor leyo el poema de Joaquín en Conabip, también dijo algunas palabras...Empezó con el quisiera que me recuerden, pero después dejo notas igual de importantes, sobre el mensaje, sobre los modos, sobre lo que tenemos que hacer quienes hoy defendemos sus conquistas.
Quisiera que me recuerden sin llorar
ni lamentarme
quisiera que me recuerden por haber hecho caminos
por haber marcado un rumbo
porque emocioné su alma
porque se sintieron queridos, protegidos y ayudados
porque interpreté sus ansias
porque canalicé su amor.
Quisiera que me recuerden junto a la risa de los felices
la seguridad de los justos
el sufrimiento de los humildes.
Quisiera que me recuerden con piedad por mis errores
con comprensión por mis debilidades
con cariño por mis virtudes,
si no es así, prefiero el olvido, que será el más duro castigo por no cumplir mi deber de hombre.

Me senti absolutamente comprendido con estas palabras que rompen toda temporalidad y que marca un absoluto compromiso con la argentina que Joaquin y tantos querian, como todos ellos y estamos seguros que junto a las generaciones que están llegando vamos a poder construir paulatinamente el país que nosotros nos merecemos.

[...]

De corazón les digo no hay una sola gotita de odio ni rencor, no tengo derecho a tenerlo contra nadie.

Solamente soy un argentino que quiero ayudar a que haya justicia, a que definitivamente la impunidad en todos los ámbitos se termine en nuestro país.La injusticia y los hechos inmorales que se fueron generando y que siempre fueron teniendo un justificativo, siempre tuvieron una respuesta...Pero, que esten seguros aquellos que cuando uno expresa lo que piensa no lo expresa en nombre del odio sino del amor, no hay amor mas grande que cuidar la vida del projimo y de amar aún en la dicidencia y consolidar la pluralidad.

El hecho de que pensemos diferentes, el hecho que tengamos visiones diferentes el hecho que a veces no estemos de acuerdo por el rumbo que tiene que marchar nuestro país, siempre va a ser en el marco del respeto, en el marco de la convivencia, en el marco de la discusión de la idea, en el marco de la pasión de hacer una argentina mejor, pero no en el marco de eliminar a aquel que piensa distinto, por el solo hecho de pensar distinto que averguenza las páginas de nuestra historia.

[...]

Que esta página siga viva