jueves, 13 de mayo de 2010

Fagocitando Blogs

¿Usted es kirchnerista recalcitrante y no puede vencer discursivamente a su vecino que le dice que no apoya al modelo porque Kirchner abrazó a Menem? ¿o que la ley de Medios es una ley K? ¿o que el problema de este país es que está lleno de peruanos, bolivianos y paraguayos que le sacan el trabajo a los argentinos?

Yo sé que, especialmente la última opción, supera con creces la irritabilidad de uno, que ya tiene los huevos como toro de tanta falta de pensamiento propio, razón por la cual el vecino -que seguro dice también que a los negros de mierda hay que matarlos a todos- sigue pensando que, después de sus gritos desaforados, usted es un loco de recontramierda, razón por la cual apoya este gobierno. 

Pero las acciones concretas en este país se realizan también en la base. Entonces prestónidas atenti: en primer lugar usted, te trato de vos porque tenemos confianza, tenés que visualizarte tu objetivo: Ganarle al vecino. (Opción B, que se deje de romper las pelotas con vos).
Una vez que el objetivo está resuelto, hay que ver los problemas en la comunicación que hacen que pierdas 4 a cero con el chabón que está calmadito (tiene muchas vecinas, tías y medios de comunicación que lo amparan, ergo, está firme en su postura) y vos que no podés creer lo que te dice.  La dificultad es que los dos están cerrados en su postura sin posibilidad de cambio aparente. MAL. Vos sos más inteligente porque es él el que lleva la pelota del discurso hegemónico.

Según como va la conversación, acá tiro un par de opciones. La idea no es que termine diciendote en esa charla que es oficialista, sino que le muevas los estantes.
 
1. Rebatile con argumentos, o sea, informate. Salen de los diarios, de la tele (jamás nombres a 678), de los blogs, del facebook. Apelá a tu memoria: si te dicen que Kirchner va a ser el primer presidente preso de la democracia, tirale un "che, y Menem?" (el vecino sin pensamiento propio se olvida re fácil de las cosas).

2. La ironía los mata. No hay que ponerse en la misma postura de pelea: aceptar los postulados sin chistar (tampoco decir que sí, ni asentir con la cabeza, ojo) es genial, porque avanzan, avanzan, y se terminan viendo como unos pelotudos. En un monólogo te terminan diciendo que al final lo que hizo Videla estaba bien. Vos, una sonrisa sobradora y le decís "Está bien. Sigo manguereando las petunias". Los deja pensando.

3. Decile que es de derecha. Si el tipo se cree "progre", o que "no sabe de política", o cosas así, denarvaístas, decile que "está bien pensar así, yo creo en la democracia y creo que gente de derecha como vos también tiene que existir" (ojo, yo pienso esto, ni hablar, pero decirselos es como una pinchada de globo).

4. La que más me funciona a mí, lejos (pero también por mi entorno y mi tipo de personalidad, que busco consensuar siempre), es aceptar muchos de los postulados de tu vecino (concedele que De Vido es un chanta, algo así, que siempre va a nombrar), pero decirle que, así como respetás su postura, también querés que te respete la tuya, "no te parece que vos y yo podemos empezar con el diálogo y el consenso que nos merecemos (?) los argentinos" (un bolazo, vos sabés que lo del diálogo y el consenso es un verso mediático, así como que "nadie hace nada", pero metele una frase mediática onda yo también estoy en la misma que vos).

Siempre, pero siempre, ante todo, la calma. Te va a mirar con más respeto y note va a considerar más como un pobre boludo. Hasta te va a escuchar: lo vas a hacer pensar. 
Y si sos un verdarero militante de la palabra, en 2011 va a votar a Kirchner para presidente.

1 comentario:

Victorica dijo...

Brillante! un gusto encontrar estas ideas por aca!!! Soy nuevas en esto de tentarme con los blogs, y me copo leerte. Agendado al mio, que por ahora es medio tilingo y espontáneo, pero me animo a decirle que pienso bastante parecido a Usté.